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PATOS DE PREMIO NOBEL

Patos de Premio Nobel ALMUDENA íLVAREZ Los productos palentinos se codean con la realeza de medio mundo. Lo hizo el capón de Cascajares en el menú de la boda de los Príncipes de Asturias y lo ha hecho ahora el foie de Selectos de Castilla en la mesa de los Nobel. Hasta 1.350 personas, presididas por el rey Carlos Gustavo, la reina Silvia de Suecia y el presidente de la Fundación Nobel, abrieron boca en la cena de gala de los Premios Nobel, celebrada el 10 de diciembre en Estocolmo, con un entrante de Palencia. Fue una Galantina de Pato con manzana, calabaza, verduras en escabeche y mermelada picante, elaborada por los mejores cocineros de Suecia con productos que llegaron desde Villamartín de Campos, un pequeño pueblo de la Tierra de Campos palentina, que se sitúa en el mapa desde hace algunos años con sabor a pato. Todo un toque de gracia al reconocido foie francés, en un ambiente como el de la realeza, la nobleza y la aristocracia sueca, con raíces francesas desde hace tres siglos y adoración por todo lo que de allí llega. Pues sí, el hígado de pato de Tierra de Campos, elaborado por Selectos de Castilla, fue capaz de colarse en la cena de los Nobel y desplazar al gigante francés. Sus armas han sido la calidad de un excelente producto, la transparencia que preside todo el proceso productivo y la honestidad de todos los que forman esta empresa familiar mitad francesa, mitad palentina. «Unos gigantes artesanos o unos enanos industriales », señala su gerente, Manuel de Prado, orgulloso y satisfecho de haber derribado al eterno rival francés y de que una empresa pequeña y artesana se haya hecho con el prestigio de poner sabor a los Nobel.Una tarea laboriosa en la que mucho ha tenido que ver María Reutersten, sueca de nacimiento, palentina de adopción y directora de exportación de Selectos de Castilla. Como buena sueca y excelente conocedora del producto que representa, María supo dar en la diana con sus compatriotas a los que desde hace tres años ofrece un producto de calidad, respaldado por un equipo humano muy profesional y sobre todo con un sello bien grande de honestidad y transparencia, porque la picaresca no encaja con el pragmatismo sueco. Sin olvidar que también el bienestar animal toca la fibra sensible de los habitantes del norte de Europa. Y para bienestar el de los patos que se crían en Villamartín embuchados con maíz en grano dos veces al día durante 15 días, para digerir a voluntad y conseguir el engorde del hígado como se ha hecho toda la vida y ya no se hace en ninguna parte. Porque su hígado habla por estos patos, que no dicen ni pío, y de su bienestar depende el sabor y la textura final del bloc de foie, que a la mínima tensión canta el estrés que haya vivido el animal y resta calidad al producto definitivo. El caso es que poco a poco Selectos de Castilla se ha sabido colocar en el mercado de la alta cocina sueca, hasta el punto de que el jefe de cocina de la Cena de los Premios Nobel, decidió lucirse con el pato de Villamartín ante tan selecto grupo de comensales. Hacia Suecia viajaron, bajo el más estricto secreto, 135 kilos de muslo de pato, otro tanto de hígado fresco y la misma cantidad de magret de pato, que se prensaron y hornearon con forma de tarrina y se acompañaron de manzana, calabaza, verduras en escabeche y mermelada picante. Un acompañamiento agridulce y picante con el que solo se atreven los cocineros cuando la calidad del hígado está más que demostrada y catada. Con este entrante frío abrieron boca los Nobel 2010, entre ellos Mario Vargas Llosa. Una oportunidad que Selectos de Castilla piensa aprovechar por el respaldo que supone que los mejores cocineros de Suecia hayan confiado en su foie, convirtiéndose en el primer eslabón de una cadena que alcanza a los clientes potenciales de medio mundo. Sin olvidar a los suecos, que en 2011, como cada año, se vestirán de gala y se pondrán frente al televisor para ver la ceremonia de los Nobel, saboreando el menú del año anterior, una costumbre muy arraigada, que en 2011 sabrá a pato palentino. Un sello de calidad que estos gigantes artesanos aprovecharán para atacar nuevos mercados y sumarlos a los ya conquistados como Suecia, Holanda, Japón, Chile, Méjico, República Dominicana, Dinamarca o Alemania. Pero, de momento, el primer paso será elaborar un plato a imagen y semejanza del servido en los Nobel, que todavía no tiene nombre pero que, sin duda, estará respaldado por los paladares de reyes y premiados.

Resumen

El pato de Selectos de Castilla, una empresa familiar de Villamartín de Campos (Palencia), se sirvió en la cena de los Premios Nobel celebrada el 10 de diciembre en Estocolmo. Y estuvo a la altura de los selectos paladares de reyes, nobles, premiados y personalidades de la cultura, la política y la industria. Más de 1.300 comensales probaron las delicias de este ave que se cría en la Tierra de Campos palentina.

Fuente

Almudena Alvarez – LaPosadaNet.com –

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